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Ensalada de pasta integral con salsa de yogur y semillas

15 de julio de 2016

ensalada de pasta integral con salsa de yogur 2

Esta semana nos hemos fundido de calor en las islas (Baleares). Se han fundido los termómetros, los semáforos, los relojes, los ventiladores, los campanarios, los caracoles, los calendarios, los sofás, los recuerdos, los uniformes, los destornilladores, los valores, los ejemplos… Nos hemos fundido todos en los días infernales y las noches tropicales. Vamos, que apetece algo fresco…

Ingredientes para dos personas:

-250 gramos de pasta integral. Yo le he puesto macarrones, una elección que sonrojaría a cualquier italiano de pro. No es mi caso.

-Semillas: las que tengas por ahí, pipas de girasol, de calabaza, de amapola, sésamo, piñones…

-Para la salsa: Un yogur cremoso, tipo griego, el zumo de media lima o medio limón, un chorrito de aceite de oliva virgen extra, un pellizco de sal, otro de pimienta, una cucharadita de mostaza, un diente de ajo y unas hojas de menta o albahaca.

A la pasta:

Vamos empezar por la salsa, para que le dé tiempo de reposar y enfriarse un rato en la nevera. No tiene ningún secreto. Pon en un cuenco el yogur, el diente de ajo picado y picado hasta hacerlo casi puré, el zumo de lima, el aceite de oliva, la sal, la pimienta y la mostaza y bate con garbo con un tenedor hasta integrarlo todo.

Pica un par de hojas de menta y añádelas. Hala, a la nevera.Ensalada de pasta integral con salsa de yogur 1

Vamos con la pasta: Pon a cocer agua con un puñadito de sal en una olla. Cuando esté hirviendo echas la pasta y la cueces el tiempo en que el fabricante indique en el paquete que estará al dente.

Cuando esté cocida la cuelas y la lavas. Dejas que escurra y la pones en un cuenco con un chorro de aceite y un pellizco de sal. Menea.

Cuando se enfríe bien ya puedes servir un par de platos generosos, regar con un par de cucharadas de la salsa de yogur y aliñar con las semillas al gusto. Sin pasarse, que es una ensalada, no el muesli del desayuno.

Si te apetece también puedes picar encima unos pepinillos o unos tomatitos cherry, o unos daditos de manzana… eso ya a tu gusto. A comer.

Comida fría, música caliente:

La semana pasada se dieron una vuelta por Eivissa LCD Soundsystem, a los que había visto por última vez unos meses antes de su separación, también en Ibiza Rocks en 2010. James Murphy y sus chicos han vuelto y están en plena forma… Durante el concierto grabé un vídeo horroroso, como el 99% de los vídeos grabados así a vuelamóvil en los conciertos, así que no os voy a torturar. Mejor uno de sus clásicos:

 

Paté de setas y almendras, Neil Young y la telomerasa

24 de junio de 2016

Paté de setas y almendras

La edad no perdona. La juventud se va para no volver. Solo la muerte es inevitable… Son frases que hemos escuchado desde niños y que tomamos como verdades absolutas. Pensaba en ellas esta semana mientras cocinaba porque el fin de semana pasado me ocurrieron dos cosas que han hecho que se revuelvan en mí los conceptos de juventud, de vejez e incluso de muerte: el concierto de Neil Young en el festival Mad Cool y la lectura del libro ‘Morir joven, a los 140’, de la investigadora María A. Blasco y la periodista especializada en ciencia Mónica G. Salomone, sobre las investigaciones en torno a la telomerasa como fuente para ‘curar’ o al menos retrasar el envejecimiento y hacerlo de una forma saludable. ¿Qué tienen que ver Neil Young y la telomerasa? dejad que os cuente la receta que estaba preparando y luego os lo explico.

El avío:
–Unos 300 gramos de setas. Pueden ser de un solo tipo o de varios. Yo empleé gírgolas, champiñones y shitake a partes más o menos iguales.
–Media cebolla y un diente de ajo.
–Sal, pimienta negra, un pellizco de comino y unas hierbas aromáticas (a elegir).
–Un puñadito de almendras mollares frescas.
–Aceite de oliva virgen.

En un plis plas:
Pica muy fina la cebolla y también el ajo descorzonado y ponlos a rehogar a fuego suave en dos cucharadas de aceite con un pellizco de sal. Mientras, lava y pica las setas e incorpóralas con las pizcas de pimienta y comino hasta que estén bien hechas. Si han soltado mucha agua retírala.Paté de setas y almendras 2

Echa en el vaso de la batidora las setas pochadas y el puñadito de almendras y bate a discreción hasta que quede una crema. Pruébala y alíñala a tu gusto con sal, pimienta y las hierbas aromáticas muy picadas. Yo le puse un poco de cebollino, perejil y unas hojitas de tomillo para darle un toque pastoril.

Deja enfriar en la nevera y sírvelo con unas tostadas como aperitivo, por ejemplo, con un buen vino o unas cervezas. Listo.

Música y letras y ciencia…
Neil Young se mostró en el Mad Cool como un músico absolutamente joven, a sus 70 años. Y utilizo la palabra joven por todo aquello que asociamos a la juventud: la ambición, la energía, la sinceridad de su propuesta incontaminada, el vigor de su música acompañada por los chavales –a su lado– de Promise of the Real, libres de complejos pese a tocar junto a un mito vivo y en plena forma. Nos pegó un revolcón tanto en la delicadeMorir joven a los 140za del inicio acústico como en el aluvión final, más cercano al free jazz ruidista que al pop. Ayuda sin duda que sus canciones son ya inmortales, pero salí del concierto con la impresión muy viva de que la edad puede perdonar y de que los conceptos de juventud y vejez son muy relativos.

Y al día siguiente cayó en mis manos –vía mi colega Mónica G. Salomone– ‘Morir joven, a los 140’ con un aliciente importante para acercarme al tema: mi absoluta ignorancia. Y resultó una lectura apasionante e inspiradora para el viaje de vuelta a Ibiza. Escrito con nervio periodístico pero huyendo de la charlatanería ‘antiaging’, con rigor, de forma amena, con aportaciones científicas, claro, pero también filosóficas, históricas, sociales y culturales, y con un pellizco de sentido del humor para acercarnos a un asunto que nos interesa y acojona a todos, como había hecho la noche anterior un tipo que, curiosamente, se apellida Young. Una delicia.

El vídeo es del concierto en Dublín y no suena muy allá… pero está el espíritu:

Porra de aguacate – Guacaporra

17 de junio de 2016

prra aguacate guacaporra 1

Intentando aprovechar la beca de investigación que me ha concedido la Universidad de Sant Antoni de Portmany para desarrollar nuevos caminos para la porra antequerana, esa deliciosa crema de tomate de la localidad malagueña, se me ocurrió una idea superoriginal: sustituir el tomate por aguacate. Una vez hecho tenía ante mí un nuevo paradigma, un descubrimiento que podía hacer tambalear las bases de la gastronomía: guacamole… con pan. El caso es que estaba rico, muy rico, y que ya había experimentado bastante ese día, y que el ego me impedía admitir el error, así que  decidí hacerme el sueco, ponerle un nombre inspirador (guacaporra lo es, sin duda) y subirlo al bloc.

Avío como para un tapeo entre colegas:

-Tres aguacates maduritos interesantes.

-Media cebolleta, un diente de ajo descorazonado, medio pimiento verde y medio pepino.

-Sal, aceite de oliva virgen extra, unas gotas de tabasco.

-El zumo de medio limón.

-Un trozo de pan, un chusco del tamaño de un puño.

-Unos taquitos de jamón serrano.

No vamos a tardar nada:

Pon el chusco de pan a remojar en un cuenco.

Parte y pela los aguacates y echa la pulpa al vaso de la batidora junto con la media cebolleta, el diente de ajo descorazonado, el medio pimiento y el pan bien escurrido, además de un buen chorro de aceite, dos pellizcos de sal y el zumo de limón. Es decir, todos los ingredientes menos el pepino y el jamón, que picaremos para usar después como tropezones.porra aguacate guacaporra 2

Bate sin piedad hasta convertir todos los ingredientes en una crema.

Para la batidora, espera a que se detengan las cuchillas (importante), mete el dedo y prueba. Aliña con la sal y el aceite que necesite.

Enfríalo bien unas horas en la nevera y ya lo puedes servir con los tropezones de pepino y jamón (o atún si prefieres) y una cuchara para comer, o unos nachos para dipear. Es lo que tiene la guacaporra, que hace a pala y a púa.

Y la música:

El otro día comentaba con mi colega Txema mi amor por P J Harvey, que lleva décadas superando obstáculos como el tiempo o la distancia, o el hecho de que no nos conozcamos. Y resulta que él también está enamorado de ella… ¿Es un triángulo amoroso? ¿Hay muchos más? En fin, que acaba de sacar disco, ‘The Hope Six Demolition Project’, y tal:

Pastel de caballa

10 de junio de 2016

pastel de caballa 2Como diría Mick Jagger, es solo una ilusión de la receta arzakiana del pastel de cabracho, pero me gusta. Y así, bien fresquita, más… Y además bien barata, oiga.

El avío:

-Dos o tres caballas, según tamaño, que hagan más o menos medio kilo.

-Cuatro huevos.

-Una cebolla y una zanahoria.

-200 ml de nata líquida (un brick pequeño).

-150 ml de salsa de tomate.

-Pimienta blanca, una chispa de comino, unas gotas de tabasco y unas hojas de perejil bien picadas.

-Sal y aceite de oliva.

Al pastel:

Hay que empezar por cocer las caballas, algo que se puede hacer un buen rato antes para que les dé tiempo a enfriarse: Pon la olla a hervir y echa la zanahoria pelada y la cebolla limpia. Deja cocer una media hora y entonces añade las caballas, también limpias y destripadas. Que cuezan un cuarto de hora, más o menos. Cuela y deja que se templen en un plato.

Cuando las caballas se hayan templado desmígalas (lo más fácil es usar las manos para poder sacar la piel y las espinas con facilidad) y pon la carne en el vaso de la batidora con la nata líquida, la salsa de tomate, una pizca de pimienta, la chispa de comino y unas gotas de tabasco al gusto. Bate a muerte.

Cuando la textura del batido sea más o menos cremosa (nunca lo será del todo, así que no te decepciones mucho), añade los cuatro huevos batidos, el perejil muy fino y remueve bien. Prueba y rectifica de sal.

Precalienta el horno a 180 grados. Echa el batido de caballa en un molde previamente engrasado con un chorrito de aceite de oliva y al horno. Unos 30 minutos, hasta que puedas meter la punta del cuchillo y no salga muy húmeda.

Deja que se temple primero al aire y después enfría en la nevera para después poder comerla bien fresquita acompañada de una ensalada, unas tostaditas, un poco de mayonesa si se tercia y un vaso de vino blanco o de cava si te has puesto estupendo.

De un día para otro está fetén, advierto.

Y la música:

Ayer tuvimos de nuevo en Ibiza a L. A., que estrenaba un nuevo ciclo de conciertos en acústico en el Hotel Santos, con fiesta posterior en el vecino y hermano Santos Dorado. Es un sitio espectacular, al borde del mar de Platja d’en Bossa, para escuchar música bajo las estrellas mientras pasan los aviones para descargar turistas en el aeropuerto. L. A. lo calificó como “ridículamente idílico” y tenía razón, porque todo era tan bonito que parecía un cuadro de esos de atardeceres con tantos colores en que la naturaleza se ha vuelto cursi. En fin…

Por cierto, ayer mismo estrenaron este clip en plan spaguettiwestern:

Frita de pulpo (punk)

13 de mayo de 2016

frita de pulpo 1Una de las recetas más populares de la cocina ibicenca es la frita, que se puede hacer con pulpo o con sepia, calamar, cerdo… Mentiría si dijera que es la que ahora publico. Se puede decir de forma elegante: que es una interpretación, o admitir que es una forma rápida y muy rica de aprovechar una de esas bandejitas de patas de pulpo cocidas que ya venden en muchos supermercados. Si alguien quiere la receta tradicional quien la borda es María José, ibicenca de pro y amiga, en Directo al Paladar, aquí os la enlazo: flop

El avío para dos personas:

–Una bandejita de patas de pulpo ya cocidas.

–Dos patatas hermosas, dos dientes de ajo y media cebolleta.

–Sal (si es de las salinas de Ibiza ya es de nota), pimentón y pimienta negra.

–Aceite de oliva virgen extra (el ibicenco de Joan Benet a ser posible).

Al pulpo:

En veinte-treinta minutos está listo, así que no te despistes.

Pela las patatas, lávalas, sécalas y córtalas en daditos pequeños. Calienta tres cucharadas de aceite en una olla de hierro –o
cualquiera que no se pegue– y echa los dados de patata, los dos dientes de ajo pelados y enteros y un pellizco de sal. Rehoga a fuego medio removiendo con garbo para que las patatas se hagan bien por todos los lados.frita de pulpo 2

Cuando lleven unos cinco minutos añade la media cebolleta muy picadita y un poco de pimienta recién molida. Sigue removiendo. Mientras, puedes ir troceando el pulpo en tacos no muy grandes.

Cinco minutos más y añades el pulpo troceado y una cucharadita de pimentón de la Vera –dulce o picante o michu michu a gusto del cocinero–.

Sube el fuego y rehoga hasta que las patatas estén bien tiernas. El punto se consigue siguiendo la técnica ancestral de ir sacando una patatita y probándola. Creo que en las escuelas de alta cocina también lo enseñan así.

Cuando esté la patata, lo sacas todo, retiras los dientes de ajo, lo pones en un platito, espolvoreas con sal de Ibiza con chili –me encanta– o con sal Maldon o gruesa o la que tengas a mano y sirves recién hecho con un vasito de vino y un chusco de pan. No te lo pierdas.

Y música:

A finales del año pasado Apple reeditó el disco de los números 1 de los Beatles –nada nuevo bajo el sol– y aprovechó –y aquí está la chicha– para volver a poner en circulación material diverso, como algunos de los vídeos del grupo restaurados. El mejor es el de ‘A day in the life’ y no solo porque esta canción sea un monumento pop. El vídeo, rodado en 1967, recoge la grabación del tema, con una orquesta de 40 músicos dirigidos por el recientemente fallecido George Martin y Paul McCartney. Es un momento mágico y hasta lisérgico, con los músicos intercambiando pelucas y máscaras, el propio Lennon rodando con una cámara y varios invitados que van apareciendo por allí. Entre ellos se puede reconocer a Mick Jagger charlando con Marianne Faithfull, Keith Richards, Donovan o Pattie Boyd. Si pudiera hacer un viaje en el tiempo –y también en el espacio, supongo– elegiría estar en esa grabación.

Croquetas de setas shitake

6 de mayo de 2016

croquetas de setas shitake 1Anoche soñé que hacíamos una fiesta en la playa en la que había muchos amigos, algunos de toda la vida y otros nuevos. Entre ellos varios de los que hace años que no sé nada. Supuestamente estábamos en Cádiz, aunque la playa se parecía más a la des Xarcu, en Ibiza. En un momento dado aparecía Willy, iba caminando solo por la orilla y saludaba con la mano. Se despedía para siempre. Buen viento amigo, déjame que te prepare algo para el viaje…

Ingredientes:

Para la masa: Un vaso de harina, leche, sal, salsa de soja, mantequilla, aceite de oliva y unos 200 gramos de setas shitake.

Para el rebozado: Harina, dos huevos y panko (el pan japonés para rebozar, más crujiente)

Para la fritura: aceite de oliva.

A la croqueta:

Primero limpia bien las setas con un paño húmedo, sécalas y picalas en dados. Reserva.

En una olla de hierro pon una buena nuez de mantequilla y tres cucharadas de aceite a calentar. Cuando la mantequilla se deshaga y se caliente, pero sin borbotear, añade la harina y remueve fuerte con las varillas. Cuando se hayan deshecho los grumos ve añadiendo la leche. La que vaya pidiendo la bechamel, un pellizco de sal y un chorrito de salsa de soja.

Cocina unos 15 minutos y añade las setas picadas. Sigue cocinando a fuego lento, removiendo constantemente para que la masa vaya encallando, puedes añadir más leche si lo crees necesario. En total admitirá unos tres cuartos de litro. Prueba y añade sal si fuera necesario. Esto te llevará un buen rato, ponte música y ten paciencia.

Para saber cuando está la bechamel hay que pasar una cuchara de palo por el fondo y verlo perfectamente mientras la masa se abre y se cierra al paso de la madera como el Mar Rojo a las palabras de Moisés. Te puedes sentir Charlton Heston por un momento si quieres (pero sin armas).

Cuando la masa esté lista, extiéndela sobre una bandeja y déjala enfriar.

Cadena de montaje para el rebozado. Pon un plato con harina, otro con los huevos batidos, un tercero con el pan rallado y un cacharro para ir colocando las croquetas.

Ve cogiendo trozos de masa con dos cucharas, les das un par de vueltas y los echas en la harina. Los redondeas con las manos y al huevo. Los bañas bien y al panko. Los rebozas bien y al banquillo a la espera de saltar a la sartén.

Cuando estén todas rebozadas pones una sartén al fuego y cuando el aceite esté bien caliente vas friendo las croquetas. No las frías todas, reserva media docena en un tupper y regálaselas a alguien que quieras. A comer…

Y música:

La semana pasada se celebró en Ibiza el Festival Sueños de Libertad. Un cartel muy chulo, con Carmen Boza, Zahara, M Clan, Ángel Stanich, Arizona Baby, Quique González, León Benavente y Fuel Fandango. Con León Benavente me quedé muerto. Un directo brutal. Si este verano pasan cerca de tu villorrio no te los pierdas, y si no hazte unos kilómetros, que tampoco pasa nada. Si no te lo crees aquí enlazo la crónica que escribí para Diario de Ibiza: flop.

Empanadillas de gambas

15 de abril de 2016

 

empanadillas de gambas 1

Estoy escribiendo esto recién despierto y con cara de mapache despistado, así que si incurro en algún error, contradicción o gilipollez espero que seas benevolente, querido lector punk.

Ingredientes:

-Dos docenas de gambas pequeñas.

-Una cebolla, un ajo y dos tomates.

-Sal, pimienta, un pellizco de curry y unas hojitas de albahaca.

-Y las obleas de empanadillas. A mí me gustan las de La Cocinera.

-Aceite de oliva.

Al lío:

Empieza por pelar y picar las gambas. Tampoco en exceso. No sé si será apropiado decir ‘en daditos’ tratándose de gambas que tienen forma cilíndrica. En cilindritos. Reserva.

Pica la cebolla y el diente de ajo y rehógalos en dos cucharadas de aceite, con un pellizco de sal. Mientras, pela, despepita y pica los tomates y cuando la cebolla esté transparente se los añades.empanadillas de gambas 2

Cocina el tomate aplastándolo un poco con la cuchara de palo. Póchalo con tranquilidad hasta que se deshaga y entonces lo aliñas con otro pellizco de sal, pimienta negra recién molida, la pizca de curry y dos o tres hojas de albahaca bien picadas.

Cuando todo se integre añade las gambas y cocina cinco minutos más. Ya tienes el relleno.

Ahora vamos a por la empanadilla en sí: Ve cogiendo las obleas una a una, pones una cucharada de relleno en el centro y las cierras en tres esquinas, como si fueran un pañuelo, presionando los cierres con los dedos.

Como no vas a tardar mucho, ya puedes encender el horno a 180 grados para que se vaya calentando.

Coloca las empanadillas en la bandeja, cubierta con papel de horno. Si quieres las puedes pintar con un poco de huevo batido para que brillen, pero es una solución meramente estética. Yo las prefiero sin. Soy más de rollo mate.

¿Cuánto tienen que estar en el horno? Fácil, hasta que estén doradas, que para eso tienen los hornos una ventana. Las sacas y ya las puedes servir dejando que se atemperen un poco.

Y música:

Hace unos días estuvo en Ibiza Elliott Murphy para presentar su primera novela traducida al castellano, ‘Justicia poética’, y nos regaló unas canciones con su guitarra y su armónica. Fue un momento sublime e intentamos pedir más y más para que no se fuera, pero alegando que tenía que coger la barca de Formentera consiguió escapar. Gracias Elliott.

 

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