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Empanadillas de gambas

15 de abril de 2016

 

empanadillas de gambas 1

Estoy escribiendo esto recién despierto y con cara de mapache despistado, así que si incurro en algún error, contradicción o gilipollez espero que seas benevolente, querido lector punk.

Ingredientes:

-Dos docenas de gambas pequeñas.

-Una cebolla, un ajo y dos tomates.

-Sal, pimienta, un pellizco de curry y unas hojitas de albahaca.

-Y las obleas de empanadillas. A mí me gustan las de La Cocinera.

-Aceite de oliva.

Al lío:

Empieza por pelar y picar las gambas. Tampoco en exceso. No sé si será apropiado decir ‘en daditos’ tratándose de gambas que tienen forma cilíndrica. En cilindritos. Reserva.

Pica la cebolla y el diente de ajo y rehógalos en dos cucharadas de aceite, con un pellizco de sal. Mientras, pela, despepita y pica los tomates y cuando la cebolla esté transparente se los añades.empanadillas de gambas 2

Cocina el tomate aplastándolo un poco con la cuchara de palo. Póchalo con tranquilidad hasta que se deshaga y entonces lo aliñas con otro pellizco de sal, pimienta negra recién molida, la pizca de curry y dos o tres hojas de albahaca bien picadas.

Cuando todo se integre añade las gambas y cocina cinco minutos más. Ya tienes el relleno.

Ahora vamos a por la empanadilla en sí: Ve cogiendo las obleas una a una, pones una cucharada de relleno en el centro y las cierras en tres esquinas, como si fueran un pañuelo, presionando los cierres con los dedos.

Como no vas a tardar mucho, ya puedes encender el horno a 180 grados para que se vaya calentando.

Coloca las empanadillas en la bandeja, cubierta con papel de horno. Si quieres las puedes pintar con un poco de huevo batido para que brillen, pero es una solución meramente estética. Yo las prefiero sin. Soy más de rollo mate.

¿Cuánto tienen que estar en el horno? Fácil, hasta que estén doradas, que para eso tienen los hornos una ventana. Las sacas y ya las puedes servir dejando que se atemperen un poco.

Y música:

Hace unos días estuvo en Ibiza Elliott Murphy para presentar su primera novela traducida al castellano, ‘Justicia poética’, y nos regaló unas canciones con su guitarra y su armónica. Fue un momento sublime e intentamos pedir más y más para que no se fuera, pero alegando que tenía que coger la barca de Formentera consiguió escapar. Gracias Elliott.

 

Bolas de patata con mejillones y algas

1 de abril de 2016

bolas de patata con mejillones y algas 1He vuelto a superar la Semana Santa sin publicar una receta de torrijas ni un  potaje con bacalao ni un ‘cuinat’, que es el plato típico de Ibiza por estas fechas a base de una verdura llamada aquí ‘verdura’ precisamente, que tiene defensores apasionados y sufridos detractores. Algún día lo cocinaré para vosotros, o mejor, le pediré a la madre de mi amigo Soldat que me dé la receta, que lo borda. Algún día…

El avío para cuatro raciones:

–Cuatro patatas.

–Una lata de mejillones en escabeche y un pellizco de algas wakame deshidratadas para el relleno.

–Tres huevos.

–Harina y pan rallado grueso para el rebozado.

–Sal, pimienta y aceite.

La receta:

No tiene ningún misterio. Hay que empezar por cocer las patatas lavadas y con piel en abundante agua. Cuando estén cocidas las escurres, les retiras la piel y las aplastas con un tenedor o un utensilio aplastador cualquiera. Reserva.bolas de patata con mejillones y algas 2

Coge un pellizco de algas wakame deshidratadas. Muy poquitas, que crecen mucho. Hidrátalas en un vaso de agua unos minutos y después las sacas, las escurres bien y las picas muy finas.

Mientras se hidratan las algas puedes picar los mejillones y luego mezclas todo bien: el puré de patatas, las algas y los mejillones picados y una yema de huevo, o dos para asegurar el tiro si te ha quedado mucha masa. Prueba y añade la sal necesaria y un poco de pimienta o tabasco si te gusta el picante. Deja que repose unos minutos mientras preparas un plato con harina, otro con un par de huevos batidos y un tercero con el pan rallado grueso.

A freír. Ve cogiendo masa y haciendo bolas, las pasas por harina, huevo y pan y al aceite bien caliente. Cuando estén  doradas las sacas a una fuente con papel absorbente para eliminar en lo posible el exceso de grasa. Listo.

Y música:

Esta Semana Santa estaba en casa escuchando unos cuantos discos de música brasileña que guardaba por ahí y que llevaba años sin poner. Había pasado junto a una procesión y necesitaba hacer algo para desintoxicarme de las marchas procesionales. De repente apareció una versión de ‘In my life’ de los Beatles que no recordaba. Y era Rita Lee, la cantante de mis adorados Os Mutantes, y quedó claro cuál sería la siguiente canción del bloc:

Tortilla de patatas con bacalao

11 de marzo de 2016

tortilla de patatas y bacalaoComo la poesía también alimenta, voy a comenzar con un texto del poeta, dramaturgo, ensayista, periodista… y revolucionario, anarquista, libertario, ecologista, vegetariano… alemán de principios del siglo XX Erich Mühsam, que el escritor José Morella traduce en su nueva novela, ‘Como caminos en la niebla’, sobre la vida del anarcopsicoanalista austriaco Otto Gross. No deberíais perdérosla, porque es una de las grandes novelas del año. Como digo, es alimento para el espíritu (en caso de que tal cosa exista):

‘Desdeña el futuro y no te lamentes del pasado. /Despreocúpate de entender el presente y no te encojas ante él: vigílalo. /No envidies la suerte de los otros. /Sé juguetón para siempre, sé curioso hasta de tu tristeza. /Desapégate de tu destino: sólo entonces lo disfrutarás como un bendito’.

Para alimentar dos cuerpos:

–Dos patatas grandes y media cebolleta.

–Entre 150 y 200 gramos de migas de bacalao desalado.

–Cuatro huevos.

–Aceite de oliva y sal.

A la tortilla:

Esto es tan simple que lo puede hacer hasta un chimpancé con estrés postraumático.

Pela, lava y corta las patatas en cuadritos. Pica la cebolleta y ponlo todo junto en un bol con un pellizco de sal y un chorrito de aceite. Mételo 20 minutos en el microondas cubierto con una tapa agujereada o film transparente acuchillado y sácalo un par de veces para mover el contenido y que se haga todo por igual, que los microondas son traicioneros.

Cuando esté listo deja que se enfríe un poco y lo mezclas con los cuatro huevos batidos y el bacalao desmigado. Calienta un par de cucharadas de aceite en una sartén y ya puedes echar la mezcla. Cinco minutitos por un lado. Vuelta. Cinco minutitos por otro. Una ensaladita para acompañar y un vaso de vino tinto… y a correr…

Minutos musicales:

No sé si la nostalgia puede considerarse alimento espiritual, pero esta canción me recuerda siempre a mi amigo cántabro Adolfo y a una excursión que hicimos a la piscina de la Berceas, en Cercedilla (mi pueblo) en uno de esos veranos indolentes de los 80. Llevábamos el elepé de Lloyd Cole & The Commotions en el casete, que era un aparato en el que se metía una estructura plástica en la que giraba una cinta magnetizada que sonaba al pasar por unos cabezales (misterios de la tecnología), y estuvo sonando todo el día vuelta y vuelta. Escuchándola hoy, sigue viva.

 

 

Albóndigas de merluza en salsa de tinta

4 de marzo de 2016

Albóndigas merluza con tinta 1El plato de los domingos en casa es el arroz negro, porque Vero es toda una experta, así que en el congelador siempre hay sobrecitos de tinta de calamar. Y un día abres la nevera para ver qué haces con esa cola de merluza que has comprado y de repente se puede encender una luz (la de la nevera, claro) y, entre una cosa y la otra, construir un plato fetén.

El avío para dos personas:

–Una cola de merluza de unos 400 gramos.

–Un sobrecito de tinta de calamar.

–Dos yemas de huevo.

–Para el sofrito: Una cebolla, un diente de ajo y un tomate.

–Para el acompañamiento: Una patata hermosa.

–Un vaso de agua.

–Harina, aceite de oliva, sal, pimienta negra y perejil.

Al pescao:

Vamos a empezar con el sofrito: Pica muy fina la cebolla y el ajo y ponlos a pochar a fuego medio en tres cucharadas de aceite de oliva, con un pellizco de sal. Mientras, pela y despepita el tomate, lo picas y cuando la cebolla empiece a estar transparente lo añades y que siga pochando.

Mientras se hace el sofrito aprovecha para quitar la piel, lavar y picar la merluza a cuchillo en daditos pequeños. La pones en un bol con un pellizco de sal, otro de pimienta y unas hojas de perejil también picadas finas. Reserva.

Albóndigas merluza con tinta 3Cuando el sofrito esté listo retiras un tercio, más o menos, y lo añades al bol de la merluza junto con las dos yemas de huevo y mezclas con garbo.

Al resto del sofrito le añades medio vaso de agua y cuando empiece a hervir echas el sobrecito de tinta manchándote un poco los dedos (es imprescindible e inevitable).

Cocinas una rato la salsa (¿5… 10 minutos? por ahí) y cuando haya reducido un poco la echas en el vaso de la batidora y la bates muy bien. En este momento se puede controlar cómo queda de espesa la salsa añadiendo un poco más de agua si fuera necesario (Ojo, prefiero agua a caldo de pescado porque el plato tiene que saber a merluza y a tinta y no a otra cosa).

Es el momento de freír las albóndigas: Pon la sartén al fuego con un buen chorro de aceite. Ve haciendo pelotitas con la picada de pescado, sofrito y especias, las pasas por harina, las sacudes con delicadeza y las echas a freír. Solo un par de minutos, hasta que se doren por fuera, que luego hay que terminarlas con la salsa.

Ya casi está. Devuelve la salsa de tinta a la olla, añade las albóndigas fritas y cocínalas a fuego suave unos minutos más, lo justo para que se produzca la magia.

Mientras, puedes pelar y cortar la patata en tiras finas, añadir sal y freírlas en aceite caliente.

Y servimos: Una buena ración de albóndigas y un puñadito de patatas paja por plato. Lo que decía: fetén.

Minutos musicales:

Supongo que alguien la pondría en la radio, o en algún programa de la tele, el caso es que se me pegó como una gominola al paladar y a lo largo de la semana me he descubierto en la ducha, o en la cola del supermercado o en el coche… canturreando el “no, i dont want to fall in love” del ‘Wicked game’ de Chris Isaak, e incluso rascándome la barriga al ritmo de esa guitarra tan cálida, tan sureña, tan nostálgica… Y luego me acordé del videoclip, con una Helena Christensen jovencísima y guapa a rabiar, que fue censurado en varios países por su contenido supuestamente pornográfico (y eso que aún estábamos en los 80, pero es que hay mucha gente aburrida) y no me pude resistir. Es una de esas canciones inolvidables.

Caldereta de calamar y sepia

19 de febrero de 2016

caldereta de calamar y sepia 1Que este plato lleve calamar y sepia a la vez tiene una sencilla explicación que vamos a llamar técnica. Fui a comprar a la pescadería con mi hijo Dani y le pregunté si prefería calamar o sepia para comer. Me respondió que el calamar le gusta mucho, pero que la sepia también le gusta mucho: ‘¿Es que el calamar y la sepia no pueden ir juntos?’. Me pareció un argumento aplastante.

Apaño para cuatro personas:

–Dos sepias y dos calamares.

–Una cebolla, un diente de ajo y un tomate.

–Cuatro patatas.

–Medio litro de caldo de pescado y un vasito de vino blanco o ron añejo.

–Aceite y sal.

Preparación:

Como podéis ver por los ingredientes, vamos a tomar el camino más fácil.

Lo primero es limpiar las sepias y los calamares, quitar las cabezas, lavarlos bien y cortar la sepia en trozos (no muy pequeños, que al cocer mengua mucho) y el calamar en aros gruesos. Los tentáculos sueltos, que siempre dan vidilla al plato. Reserva.caldereta de calamar y sepia 2

Pica fina la cebolla y el ajo y ponlos a rehogar a fuego medio con un pellizco de sal. Mientras, pela, despepita y pica el tomate.

Cuando la cebolla esté transparente añade el tomate picado, lo sofríes un par de minutos y ya puedes echar los trozos de cefalópodo y el vasito de ron.

Deja cocer entre 45 y 60 minutos con el ron, el líquido que suelten la sepia y el calamar y un poco de caldo al final si fuera necesario.

Mientras, pela y lava las patatas. Cuando la  sepia esté tierna echas el resto del caldo y las añades al guiso rompiéndolas un poco con el cuchillo, a pellizcos, para que los restitos de patata engorden un poco el asunto.

En veinte minutos, más o menos, puedes retirar del fuego y servir calentito acompañado de un buen vino blanco (o tinto, que hay libertad de culto).

Y música:

Mi amigo David lleva unas semanas picándome (picando a toda la peña en realidad) para que nos apuntemos este verano al festival ‘V de Valarés’, en agosto y en Galicia. Es difícil decir que no, y más sabiendo que tocarán Kula Shaker. ¡Que gula!

Guisantes con morcilla

12 de febrero de 2016

Los guisantes con morcilla son una de esas combinaciones raras pero imbatibles, como el chorizo con nocilla o los berberechos con queso. Tanto como los clásicos guisantes con jamón. Vamos a lo fácil para que hagáis la prueba.

El avío para dos raciones:

-Una lata de guisantes finos y buenos.

-Un trozo de morcilla de Burgos.

-Un par de chalotas (o media cebolla o cebolleta) y un diente de ajo.

-Sal, pimienta y aceite de oliva.

Al turrón:

No tiene ningún misterio, acabamos en cinco minutos.

Pica la cebolla y el ajo bien finos y rehógalos en aceite de oliva con una pizca de sal a fuego medio.

Mientras se pochan, trocea la morcilla en dados y escurre los guisantes.

Sube el fuego y añade al rehogado la morcilla y los guisantes y saltealos con brío. Rectifica de sal, un poquito de pimienta… y listo. A la mesa que no se enfríen.

Y la música:

Sé que se ha considerado este clip como uno de los mejores de la historia del rock español y la verdad es que visto ahora, 30 años después, casi se podría calificar de arte conceptual o videoart. El momento churros del inicio es sencillamente glorioso y recuperar con la macarrería de los chicos de Obús el Vallekas de inicios de los 80 es impagable. Gracias Obús.

Pargo al horno con cerveza

29 de enero de 2016

pargo al horno 1

En mi barrio (que es el de ses Païsses, en el municipio ibicenco de Sant Antoni) hay una pequeña pescadería (Algar) en la que tienen básicamente lo que ha pasado esa mañana por la cofradía de pescadores. No suele haber gran variedad, pero todo lo que encuentras es del mar balear y recién pescado. Así que si entras y te encuentras un pargo de un kilo con unos ojos brillantes como dos cometas lo justo es rascarte un poco el bolsillo, pedirle al pescadero que te lo limpie, llevártelo a casa e intentar ser respetuoso y no destrozarlo en la cocina. Una forma sencilla y siempre sabrosa de cocinarlo.

Ingredientes:

–Un pargo (que también puede ser una dorada, lubina, merluza, besugo, corvina…).

–Un par de patatas, un tomate y una cebolla (si son del mercado payés ya ni te cuento).

pargo al horno 2–Aceite de oliva virgen, sal y pimienta.

–Un vaso de cerveza.

Al lío:

Es muy fácil y muy rápido: Pela y lava las patatas. Corta en rodajas las patatas, el tomate y la cebolla.

Precalienta el horno 10 minutos a 180 grados y, mientras, haces una cama en la bandeja de horno con las hortalizas, un chorro de aceite y un pellizco de sal y pimienta.

Hornea las patatas entre 15 y 20 minutos mientras lavas el pescado, le cortas las aletas y lo salas.

Saca la bandeja, coloca el pescado con un par de rodajas de tomate y cebolla encima y rocía con el vaso de cerveza y un buen chorro de aceite de oliva.

Hornea unos 25 minutos –entre 20 y 30 según el tamaño del pescado– y ya te lo puedes llevar a la mesa, que se enfría. Y siempre habrá alguno que diga que lo mejor son las patatas, pero al pescado tampoco se lo salta un Genaro (por ejemplo).

Y la música:

Esta semana se ha anunciado el festival Sueños de Libertad, que se celebrará en Ibiza el 22 y el 23 de abril. El cartel es un puntazo: Quique González, Fuel Fandango, Ángel Stanich, Zahara, Arizona Baby, León Benavente, Carmen Boza… una sorpresa que se anunciará el mes que viene y los ibicencos Stone Corners, The Frigolos y Ryser & the Lemons. Yo ya estoy salivando. Empezaremos por The Frigolos y ‘Tainted love’.

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