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Una tradición de Nochebuena

25 de diciembre de 2013

Nochebuena comidiario

Hay tradiciones cuyo origen se pierde en el hilo del tiempo y otras que son de anteayer. Pueden ser individuales y colectivas. Da igual. Lo importante es que nos hagan tilín, que nos diviertan o nos alumbren. Las demás es mejor enterrarlas.

Este rollo viene a justificar el hecho de que esta Nochebuena, como la anterior, comenzara con un chapuzón en el Mediterráneo con la excusa de coger agua para cocer el marisco. El escenario esta vez fue Comte, una de las calas más impresionantes y con el agua más cristalina de Ibiza. Aunque el tiempo fresco, el vendaval y el oleaje redujeron el baño castamente hasta los muslos. El resfriado ya venía de serie y poco importó.

Pero la cena, en realidad, comenzó por la mañana en el mercado, en un paseo en busca de inspiración y viandas que terminó con una centolla, unas navajas, unas zamburiñas y un puñado de cañaíllas en la bolsa. Podría haber sido carne, o verdura, pero salió así.

Como las recetas fueron muy sencillas las cuento en un pis pas:

Centolla en salpicón de aguacate: La centolla fue sacrificada hirviendo ocho minutos en el agua de Comte. Sus jugos, huevas y carne, incluida la de las patas, se mezcló con un aguacate pequeño y maduro muy picado, un sofrito con un par de chalotas y un diente de ajo con un vasito de Ribeiro, un huevo duro, una cucharada de mostaza antigua y otra de mayonesa. Todo en el mismo caparazón del bicho.

Navajas a la plancha con vinagreta de tomate: No sé si hay que añadir nada. Vuelta y vuelta a la plancha tras pasar sus últimas horas disfrutando en una piscina de agua y sal, y la vinagreta hecha con la carne de un tomate prensada con el tenedor en aceite y sal y una cucharadita de vinagre de Módena al final. Bien batido, eso sí.

Zamburiñas gratinadas: Los bichos y las conchas separados y bien limpios y vueltos a reunir con una bechamel ligera de chalotas, una puntita (puntita, ojo) de pimentón y otra de curry. Diez minutos al horno a 200 grados.

Y las Cañaíllas cocidas cinco minutos tras pasar el día en agua y sal. Listo.

Himno navideño:

Parece ser que el ‘Happy Xmas (War is over)’ de John Lennon se ha convertido ya en el himno de las Navidades progres y guays. Nos fustigan con él desde las radios y televisiones, en las tiendas y en los mercados… es imposible huir. No os torturaré más. El himno del Comidiario será el ‘Afunfún, afanfán’ de Siniestro Total.

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3 comentarios leave one →
  1. Susana permalink
    25 de diciembre de 2013 14:40

    Ese es el espíritu!

    • 25 de diciembre de 2013 18:48

      Si te refieres al espíritu de la Navidad, querida Su, no sé yo qué decirte. Son ganas de hacer el payaso, más bien

  2. Susana permalink
    25 de diciembre de 2013 19:49

    Me refiero al espíritu que hay que tener todo el año!

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