Skip to content

Cebolla confitada o caramelizada

18 de junio de 2013

cebolla confitada 1

Tenía listo para esta semana un plato con cebolla confitada y cuando me iba a poner a escribir me he dado cuenta de que la explicación de cómo caramelizar la cebolla me iba a llevar más espacio que la receta en sí. Así que lo he separado en dos partes. Suelto aquí el rollo de la cebolla y ya la tengo lista para los platos que vengan después y que puedan animarse con ella: Va muy bien para las carnes a la plancha, en las hamburguesas, con el foie, con la morcilla… no sigo que se me hace la boca agua.

Tengo que admitir además que quería explicarlo bien porque la última vez que subí una receta con cebolla caramelizada la hice con azúcar, por la vía rápida, y mi colega Soldat, que es un tiquismiquis, me reprochó –él dice que de buen rollo– que así perdía la magia de ver cómo el azúcar que suelta la cebolla se convierte en caramelo. Aclarado queda:

Ingredientes para hacer cebolla confitada con magia:

-Un kilo de cebollas dulces y carnosas.

-Tres cucharadas de aceite.

-Paciencia.

(-Opciones: un chorrito de licor, una cucharada de azúcar moreno).

cebolla confitada 2

Receta:

He puesto la paciencia entre los ingredientes necesarios porque confitar la cebolla no tiene ninguna dificultad, pero necesita tiempo.

Cortamos la cebolla más grande o más pequeña según nuestro gusto. A mí para la carne me gusta en juliana, pero cada uno que elija. Calentamos tres cucharadas de aceite de oliva virgen extra en una tartera de hierro (o en una sartén o una olla cualquiera, es por fardar) y echamos la cebolla. Le damos unas vueltas al principio a fuego medio-fuerte y luego bajamos el fuego y vamos pochando la cebolla con tranquilidad y removiendo con cariño.

La cebolla se va ablandando y dorando. Ojo, que la queremos dorada, no quemada. El proceso dura entre media hora y 45 minutos, mientras que va menguando y menguando. Cuando vemos que la cebolla se separa del aceite, que se va para los lados, es que está. Yo prefiero retirarlo con una cuchara para eliminar grasas.

Entonces echamos un chorrito de agua o de licor (brandy, ron, jerez, oloroso…) removemos, tapamos unos segundos y se produce la reacción mágica que pedía Soldat. La cebolla suelta sus azúcares y carameliza ante nuestros ojos asombrados. Si queremos que quede más dulce y con más cuerpo podemos añadir aquí una cucharada de azúcar moreno y remover hasta que se disuelva.

He puesto un kilo de cebolla porque como mengua tanto, al final queda más o menos una taza. La servimos en el plato que queramos y conservamos el resto en un bote en la nevera, que aguanta varias semanas.

La música:

Siempre he sido enemigo de acudir al tópico de buscar una canción que lleve el ingrediente del plato en el título, pero en esta ocasión no he podido resistirme. Mientras escribía sobre la cebolla me llegaban con total claridad a la neurona las notas ondulantes del órgano de Booker T y los guitarrazos de Steve Cropper: ‘Green onions’.

Anuncios
2 comentarios leave one →
  1. 18 de junio de 2013 12:00

    Venga, lo voy a intentar. Besos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: